REGLAS PARA UN DESAYUNO SALUDABLE

reglas

1. Desayuno variado y equilibrado

Es la principal comida del día, por eso es importante que sea variado y saludable, para comenzar tus actividades con energía.

2. Consume carbohidratos

Debes comer carbohidratos. De hecho, dos terceras partes de lo que comas deben ser carbohidratos. El secreto es elegir los que son buenos para la salud. Se encuentran presentes en frutas frescas y secas, verduras, legumbres, arroz y cereales Muchos alimentos ricos en carbohidratos proporcionan al organismo las vitaminas esenciales, minerales y una larga lista de importantes fitonutrientes, además de ser ricos en fibra.

3. Que no falten grasas y proteínas

Cuando nuestro cuerpo está activo es cuando más necesita de proteínas.
El consumo de azúcares también es importante, sobre todo si se realizan actividades intelectuales. Las azúcares son el motor del cerebro. Por ejemplo, se pueden comer algunas nueces o una rebanada de pan con aceite de oliva.

4. Elige los mejores alimentos

Procura que tus alimentos sean integrales, orgánicos y de temporada.
Come mejor lo que te gusta, y elige la mayor calidad.

5. No comer hasta la saciedad

No hay mayor error que quedar satisfecho en el desayuno. Si bien debe ser abundante y variado para proveer energía para iniciar las actividades del día, muchas personas se sienten cómodas tomando un desayuno frugal y fresco.

7. Buena hidratación

La renovación de la sangre aumenta hasta cuatro veces con el estrés, por lo que es importante que te mantengas hidratado Los expertos recomiendan un consumo de 2 a 3 litros de agua por día.

TIPS PARA QUE LAS COMIDAS NO TE CAIGAN MAL

tips

1. Para comer, sentados y tranquilos

Es mejor no comer viendo televisión ni pensando en las actividades del día. Disfruta la compañía de personas queridas,
o de música relajante. Si vas a comer enojado o apurado, es mejor que esperes. Toma dos vasos de agua y espera a tener apetito nuevamente.

2. Masticar bien

Pocas personas entienden la importancia que tiene la saliva en la digestión. Masticar no se trata simplemente de reducir el tamaño de los alimentos mediante la acción mecánica sino que, mediante la acción de salivar, se logra impregnarlos con enzimas que se ocuparán de iniciar el proceso digestivo, mantener el pH neutro (cercano a 6,5) evitando la desmineralización del esmalte dental y la acumulación de sarro, potenciar el sabor de los alimentos por estimulación de los corpúsculos gustativos de la boca y faciltar la acción de tragar, permitiendo la continuidad del proceso digestivo.

3. Tomar refrigerios

Comer entre comidas ayuda a mantener el nivel de azúcar en la sangre. Si tienes oportunidad, es recomendable hacer seis comidas al día. Es mejor comer muchas pequeñas cantidades que grandes porciones una o dos veces.

4. No bañarse después de comer

Bañarte producirá el incremento de flujo sanguíneo a las manos, piernas y cuerpo causando que la cantidad de sangre alrededor del estómago disminuya. Esto debilitará el sistema digestivo en nuestro estómago.

5. No a la siesta

No dormir inmediatamente después de comer. Los alimentos no podrán ser digeridos correctamente y esto causará, por lo tanto, problemas gastro-intestinales.

COMO INCORPORAR EJERCICIO A TU RUTINA

rutina

1. Caminar a todos lados

Tardarás un poco más de tiempo en llegar a tu destino pero es una de las mejores formas hacer ejercicio sin salir de tu rutina diaria. Mejor dejar el auto en casa y aprovechar las caminatas.

2. Subir por la escalera

Cuando tengas que subir dos o tres pisos en tu trabajo, opta por hacerlo usando las escaleras.
No solo será un buen ejercicio sino que el ascensor podrá ser usado por las personas que van a pisos más altos sin hacer tantas paradas. Además del ejercicio, cuidamos el ambiente.

3. Hacer ejercicios simples mientras miras televisión

A todos nos gusta llegar a casa y relajarnos viendo televisión. Pero, ¿por qué no aprovechar el espacio publicitario para hacer algo de actividad física? Se pueden aprovechar los cortes para hacer algunos abdominales, planchas, sentadillas y otros ejercicios que eleven tu ritmo cardíaco y tonifiquen músculos. Combínalos y no te detengas tan rápidamente.

4. Jugar con los chicos

Pasa un buen momento con tus hijos y hagan ejercicios juntos. Aprovecha tus ratos libres para salir con ellos a correr y recordar todos esos juegos que disfrutabas de chico. No solo estarás haciendo algo bueno por tu salud sino que les enseñas a ellos la importancia de la actividad física.

5. Aprovechar las compras en el supermercado

Al hacer las compras semanales de casa, se puede aprovechar para ejercitarse haciendo varios viajes cargando peso considerable pero que no te lastime. Es mejor hacer varios viajes, con peso moderado.

6. Cualquier oportunidad es buena

Poner un poco de orden en casa es otra manera de hacer ejercicio por el constante movimiento. Si buscas incrementar la intensidad, opta por usar pequeñas pesas alrededor de los tobillos para tonificar la musculatura.

VENTAJAS DE LOS CARBOHIDRATOS

carbohidratos

1. Mejoran el estado anímico

Investigadores del área de la nutrición creen que los hidratos de carbono fomentan la generación de serotonina, una sustancia química de nuestro cerebro que nos da la sensación de bienestar.

2. Mantienen al corazón saludable

Estudios realizados indican que consumir mayores cantidades de fibra soluble promueve la salud cardíaca, ya que son buenas para reducir el colesterol malo. La fibra se encuentra compuesta mayoritariamente por hidratos de carbono y hay varios alimentos ricos en fibra soluble: salvado de avena, cebada, nueces, semillas, legumbres en general y algunas frutas y verduras.

3. Afinan la cintura

En contraposición del mito que dice que los carbohidratos engordan, otro de los novedosos resultados que arrojaron estas investigaciones es que el consumo de carbohidratos puede reducir la adiposidad abdominal y afinar la cintura. Este estudio en particular estuvo a cargo de la Journal of Nutrition y se hizo en base a la dieta de hombres. Quienes consumían al menos tres raciones diarias de alimentos integrales tenían entre 2,4 y 3,4% menos adiposidad abdominal que el resto de los hombres estudiados.